Ruta megalítica que da belleza y vida a Eslava

 

Félix Zaratiegui es el artífice de un paseo megalítico, con seis sitios repartidos por Eslava, en el que se ha volcado y ha implicado a la vecindad

 

Noticias de Navarra  -  M. ZOZAYA ELDUAYEN - Viernes, 30 de Septiembre de 2016 

 

Félix Zaratiegui posa delante del ‘Mirador’, uno de los seis sitios de los que se compone su recorrido               megalítico, con Eslava al fondo. (M.Z.E.)

 

“Queremos dinamizar Eslava y la zona, llena de atractivos naturalísticos, deportivos y arqueológicos”

 

ESLAVA - Félix Zaratiegui, natural de Eslava y residente en París, ha revolucionado este verano el pequeño municipio de la Merindad de Sangüesa donde nació hace 63 años, con su proyecto megalítico en el que ha invertido sus vacaciones estivales y ha implicado a todo el pueblo. Su objetivo: dinamizar Eslava, la comarca y unirla a Santa Criz, la villa romana recientemente inaugurada.

 

El recorrido se compondrá de seis sitios, cada uno diferente, con su número y una breve explicación de lo que evoca, tienen en común el hilo conductor de los monumentos megalíticos: menhires, obeliscos, trilitos, dólmenes.... a los que les ha añadido un significado relacionado con las historias o costumbres del pueblo o de la zona, con un aspecto lúdico que pretende provocar la interacción del público con la obra.

 

“La idea global nos viene sugerida por la larga presencia de pobladores en la zona, desde la Edad de Hierro hasta nuestros días, y con nuestro proyecto queremos propiciar una reflexión sobre la continuidad de ese pasado que ha determinado nuestra manera de ser”, explica en plural el hombre delgado e inquieto que ha invertido su tiempo y más en el proyecto, apurando el verano y arrastrando con él al vecindario cuya respuesta ha sido “admirable”. Zaratiegui ha vuelto a París, donde reside y trabaja como profesor de español en la Sorbona, con la mitad del conjunto hecho, y lo ha dejado en buenas manos: la Asociación de Amigos de Eslava, que ha impulsado con su espíritu vivo. La asociación cuenta con más de 140 socios, todo un récord teniendo en cuenta que son 127 habitantes los registrados por el INE en Eslava en 2014.

 

Zaratiegui, inquieto hombre de proyectos, llegó a Eslava en julio, explicó su plan al Ayuntamiento, también a Cederna, y se puso manos a la obra. Compró con su propio dinero la piedra en Artajona, y se sirvió de rotaflex, taladros y otras herramientas para comenzar el trabajo. Sin embargo, debido al gran tamaño de las piedras, para su transporte y descarga, para echar el hormigón y su colocación preciso la ayuda de los vecinos que, de forma desinteresada, acudieron a su llamada, con lo que quedaron implicados en su proyecto personal. “Se han volcado conmigo en los días y horas de más calor de agosto. Lo que necesitaba lo pedía y nadie se ha negado a echarme una mano, por lo que estoy muy agradecido al pueblo y al

Ayuntamiento”.

 

Lo que Félix Zaratiegui ha dejado finalizado en Eslava son tres de los seis sitios de los que se compone la ruta: Sitio 1: Cinco Cipreses; sitio 2: Agujas; sitio 3: Mirador; sitio 4: Caminante; sitio 5: Korrontxos; y sitio 6: Enigma. A la vista están finalizados el primero, el segundo y el tercero.

En el sitio 1, el origen se encuentra en la puerta de su casa, “donde todo comienza”. Su familia plantó el primer ciprés hace 44 años. “Se había quedado rodeado de una escombrera, y pensé en empezar a actuar por aquí, con esta construcción de menhires y cipreses. “Con esta construcción he querido recordar la tradición arquitectónica de las cabañas de piedra ovaladas típicas de la zona; y con las piñas del ciprés y los orificios de los menhires recreamos el juego de la rana y el tragabolas de nuestra infancia”, explica.

 

Delante del sitio 2, Agujas, en el centro del pueblo, le brota la emoción y el reconocimiento a la ayuda recibida. Se trata de cinco obeliscos invertidos en abanico que se elevan desde la carretera hacia la iglesia, “Representa una de las herramientas más antiguas, modesta y humilde de la humanidad, y el reconocimiento a las mujeres, a su tarea de remendadoras que tanto ayudaba a la familia. También los rayos del sol naciente o poniente, las cinco potencias del alma aristotélica” …, apunta.

 

El sitio 3, El Mirador, se sitúa en la carretera hacia Tafalla. Es un portal o trilito, con dos piedras verticales y una horizontal que enmarca una maravillosa vista del pueblo, recordando que es lugar elegido para contemplar las estrellas fugaces en agosto, o simplemente una puerta simbólica de bienvenida a Eslava. Y así, todo el conjunto tiene sus referentes prehistóricos.

Finalmente, Zaratiegui no pasa por alto el objetivo práctico de este proyecto: ayudar a dinamizar Eslava y la zona por medio del turismo con sus notables atractivos de naturaleza, deportes e importantes sitios arqueológicos al que quiere unir el de su pueblo, con el que siente haber fortalecido sus lazos en un intenso verano en el que ha dejado su huella.