Durante más de 2.000 años los restos de la antigua ciudad romana estuvieron hablando a los habitantes de la zona. Enviaban mensajes a través de monedas que aparecían en el suelo, de cimientos de edificios en los que se enganchaban los arados de los agricultores, o de capiteles bellamente decorados, como el de la foto, que emergían de la tierra. 

Pero sin respuesta, aparte de algún cura metido a arqueólogo o de algún anticuario de figura quijotesca.

 

Hasta que hace unos 20 años, inicio de las primeras excavaciones, cuando la bella Nemanturisa (?), agradecida de que por fin se le prestara atención, empezó a regalarnos los restos de su antiguo esplendor: su imponente foro, esbeltas columnas, estatuas de mármol, mausoleos...  Se había establecido la comunicación entre Santacriz, que nos habla en nombre de sus antiguos pobladores, y los habitantes actuales.

Comunicación que, por frondosa y enriquecedora, vamos a seguir desarrollando y profundizando, cuidando con mimo lo ya descubierto y continuando pronto las nuevas excavaciones.  

 






 

¿EL TUNEL DEL CASTILLO DE ESLAVA?

 

He aquí un bonito desafío para nuestra asociación: limpiar este imponente sótano elegantemente abovedado,  asegurarnos de la solidez de su estructura y tratar de ver si el túnel continúa detrás del muro del fondo, de clara construcción posterior al resto. Todo, claro, con el pertinente permiso de su dueño y de las autoridades responsables de la conservación del patrimonio.

 

En Eslava se han rumoreado desde siempre varías respuestas al interrogante anterior. El túnel llegaría hasta: A) La cripta de la iglesia. B) El sótano de casa Bariáin, sus propietarios.  C) Una especie de cabaña situada a la izquierda del camino entre la iglesia y la colina donde se asienta la ermita de Santa Bárbara. Está construcción se hundió recientemente dejando un pequeño socavón, prueba de que debajo había un hueco. D) Los sótanos del antiguo castillo de Eslava, situado en el lugar donde se ubica hoy la ermita. Este castillo, ya documentado en el siglo XIII, fue uno de los primeros en ser demolidos en 1516 por orden del cardenal Cisneros para evitar levantamientos contra Castilla.

 

Nosotros nos inclinamos por la hipótesis D. Y no solo porque suene como la más romántica y misteriosa, sino también porque las otras 3 supondrían un giro brusco del túnel hacia la derecha, mientras que la continuación en linea recta, en la dirección de la pared del fondo que habría que quitar, nos llevaría a las entrañas de la montaña, justo debajo de donde se encontraba el castillo.

 

¿Os imagináis que el túnel continuara y que lo recuperásemos, el lugar tan ideal que sería como museo de Santacriz? Por soñar que no quede. Pero no olvidéis que, como dice el refrán, querer es poder.